Cuenta la leyenda que antes de que Augusto César decidiera cambiar el nombre del mes sextiles al de agosto, porque él no era menos que Julio César, el mes de febrero tenía 29 días y cada año bisiesto 30. Por esto cada cuatro años febrero era como los demás, aunque los restantes tres era «diferente».
Desde entonces el mes de febrero tiene 28 días y cada año bisiesto 29. Así que desde hace dos mil años, nunca más febrero volvió a tener 30 días.
Es por tal razón que el último día del mes de febrero se seleccionó cómo el «Rare Disease Day». Esto para concienciar sobre condiciones raras de individuos que tal vez tienen material genético de menos o de más, pero no por esto dejan de ser personas, como febrero nunca dejó de ser mes.
